EL VALOR DE LA ECONOMÍA NARANJA

EL VALOR DE LA ECONOMÍA NARANJA

Salva López, aka SalvaROCK, es escritor, conferenciante internacional, formador y músico. Imparte talleres de creatividad y conferencias sobre Music Thinking for Business People & Educators

 

Que la riqueza de las naciones está íntimamente ligada a las estructuras mentales de sus ciudadanos es algo evidente y fuera de toda duda. Así, la cultura y todos sus reflejos en el arte, la innovación, la capacidad de invención y registro de patentes, es la infraestructura que sustenta no sólo la riqueza de las naciones, sino también su progreso, y determina por ende su futuro.

¿Y de donde surge esta energía que todo lo puede? ¿Qué importancia tiene esta Economía Naranja de la que (aún) pocos hablan?

 

LA IMAGINACIÓN Y LA CREATIVIDAD

Imaginación y creatividad son atributos exclusivos y esenciales del ser humano. La imaginación es la capacidad de concebir con nuestra mente cosas que aún no existen, cosas que ningún otro ser humano ha visto antes. Esta capacidad gratuita, cotidiana y, sin embargo, mágica del ser humano es el motor del progreso y de la evolución de nuestra existencia. Todos los logros humanos se deben a ella. Cuando se construye un edificio, ese edificio existió primero en la mente de un arquitecto. Cuando el primer ser humano por fin pisó la luna, ese “pequeño paso para un hombre” ya llevaba décadas existiendo en las mentes de los que impulsaron aquel ambicioso proyecto.

 

DOS MUNDOS

¿Y donde yace ese motor humano capaz de concebir cosas que aún no existen? Nuestra imaginación vive en nuestro mundo interior. Así, mientras en el mundo exterior que nos rodea existen las cosas tangibles como automóviles, ordenadores, teléfonos móviles, ropa, comida… en nuestro mundo interior individual, pero también colectivo, existe todo aquello que nuestra imaginación logre imaginar.

La evolución humana se basa en conseguir materializar en el mundo exterior lo que nuestra infinita imaginación se atreve a crear en nuestro mundo interior. Así, en un sentido amplio, todo lo que nuestra especie ha construido surge de nuestra capacidad de imaginar, combinada con nuestra capacidad de crear. Imaginación y creatividad son nuestras armas más poderosas. Nos definen.

Hoy en día hemos dado en hablar de todo ello como la Economía Naranja, porque el naranja es el color de la creatividad humana.

 

IMAGINACIÓN, CREATIVIDAD E INNOVACIÓN

En un momento en que muchos temen la inteligencia artificial (IA) y se preguntan qué no podrán hacer las máquinas, esta es, sin duda, la respuesta. Las máquinas no pueden imaginar. Sin duda su capacidad de computación y gestión de información discreta es enormemente superior a la de un ser humano. Pero la IA no siente curiosidad, no sueña, no tiene imaginación. No puede concebir cosas que nadie ha visto antes y que no existen. La IA no tiene un mundo interior.

El ser humano primero sueña, imagina, y luego crea. Así, la creatividad es la imaginación aplicada. Y del mismo modo, cuando el ser humano pone a trabajar su creatividad para resolver un desafío, crear algo que tenga un valor concreto y nuevo en el mundo exterior, está innovando. Así, la innovación es la creatividad aplicada.

 

LA ECONOMÍA DE LA CREATIVIDAD

La Economía Naranja, aun sin tener nombre, siempre ha existido. A The Beatles les nombraron Caballeros de la Orden del Imperio Británico porque lo que su imaginación y creatividad lograron materializar (237 canciones nada menos) resultó de un gran valor para el resto de la humanidad. Como consecuencia de ello, la creciente industria discográfica británica se vio desbordada por una demanda mundial que no podía vivir sin los vinilos de aquellos “fabulous four” de Liverpool. El turismo mundial se puso a soñar con pisar las calles de la ciudad de los Beatles, y se aprendió la forma de cada árbol de la foto de Abbey Road donde los cuatro músicos cruzaban el paso de cebra. Abbey Road no tiene nada de especial, y sin embargo millones de personas de todo el planeta la han visitado como si fuera el Taj Mahal.

Todo este interés por algo que es un bien cultural, como la música y la historia de los cuatro de Liverpool, ha generado y sigue generando una enorme riqueza para Gran Bretaña. Todo esto es la esencia de la Economía de la Creatividad. Pero también mucho más.

 

EL MULTIPLICADOR SOCIAL TECNOLÓGICO

Hoy vemos a esa gigantesca capacidad de generar riqueza en todas partes, empezando por el mundo tecnológico y siendo difundida por las redes sociales a través de Internet, que actúa como factor acelerador y multiplicador. La información de valor fluye de modo estable y creciente por todas partes.

El talento aflora por doquier y los buenos youtubers, es decir los que aportan auténtico valor en lugar de publicar graciosos vídeos de gatitos o personas chocando contra puertas de cristal, se multiplican en todas partes. Hoy en día se pueden aprender innumerables artes y oficios en increíbles video-tutoriales gratuitos en Youtube. A esto lo llamamos “aprendizaje auto-organizado” y ha roto los esquemas tradicionales de la formación humana. Así, mientras en una triste mayoría de sistemas educativos se insiste enseñar a los niños durante años cosas que a ellos no les interesan, hoy niños y adultos dan rienda suelta a su curiosidad en Internet, donde pueden aprender lo que les plazca, cuando les plazca y al ritmo que más les convenga. En Youtube usted puede aprender a abrir la puerta bloqueada de su lavadora, o puede aprender ingeniería de sonido para grabar y editar música profesionalmente, o puede aprender jardinería, o mecánica de automóviles, o albañilería y bricolaje, o puede aprender a cambiar usted mismo la batería de su Smartphone sin llevarlo al servicio técnico, o puede usted aprender a cocinar, a pintar al óleo, o a hacer todo tipo de trabajos artesanos manuales y convertirse en un artista que viva de su obra. Pero también puede aprender matemáticas, astrofísica o cualquier otra ciencia o materia académica. Aunque no todo está en Internet y hay algunas materias y profesiones que dudosamente se enseñarán a cualquiera en un vídeo de Internet. Nadie aprenderá a ser neurocirujano viendo vídeos en el sofá de su casa. Hay conocimientos demasiado especializados como para que a nadie se le ocurra compartirlos en un video-tutorial. Y si embargo lo que ya se comparte en Internet es maravillosamente gigantesco.

 

LA ECONOMÍA NARANJA Y LA RIQUEZA DE LAS NACIONES

Y sin embargo, hoy más que nunca vivimos en la Sociedad de la Información, donde hay casi pleno acceso a cualquier cosa que uno desee aprender, con la gigantesca oportunidad que eso representa tanto para los individuos como para la sociedad en su conjunto.

La actividad cultural, intelectual y artística, es creativa en esencia, y genera (siempre lo ha hecho) una gran riqueza para toda la sociedad. Hoy se le llama Economía Naranja. Bienvenido el nombre porque cuando algo tiene nombre adquiere entidad e importancia, y con ello capacidad de influencia y significancia social.

Los colectivos humanos, los países que antes y mejor comprendan la capacidad multiplicadora de esta economía de la creatividad, tendrán la oportunidad de transformarse en las sociedades más florecientes de la Tierra. Y sus ciudadanos, empoderados con la información que fluye como el Amazonas por autopistas digitales, serán las personas más desarrolladas de la Historia.

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